Tucumán es la provincia con la mayor presión tributaria de la República Argentina

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La presión impositiva de las provincias aumentó un 78% más que la economía, entre 2002 y 2016. Así lo reveló el informe “Radiografía de la presión tributaria de las provincias”, elaborado por el Instituto de Estudios Económicos y Negociaciones Internacionales de la Sociedad Rural Argentina (IEEyNI- SRA), que asegura que Tucumán está al tope del ranking, con el 7,8% de presión tributaria.

Según la presentación, la carga fiscal difiere de provincia en provincia entre un 3% y casi 8% de su producto bruto geográfico (PBG), es decir, de la actividad económica de cada distrito.

En el ranking de provincias según lo que representa la recaudación sobre el PBG se destacan Tucumán (7,8%), Misiones (7,5%) y Santa Cruz (7,4%). Por debajo se encuentran Salta (7,3%), Río Negro (7%), Tierra del Fuego (6,6%), La Pampa y Chubut (ambos con 5,3%) y Entre Ríos y Buenos Aires (ambos con 5,1%).

“Estamos frente a la necesidad de profundizar la competitividad, y la disminución de la presión tributaria es clave para avanzar en este camino”, señaló Luis Miguel Etchevehere, presidente de SRA. Y agregó: “el campo es la actividad más federal de la Argentina. En todas las provincias hay actividad agroindustrial, por eso nos afecta sensiblemente la expansión de la presión tributaria de origen provincial”.

En el informe se analizan minuciosamente todos los tributos provinciales. Y, entre los que más subieron, se encuentra Ingresos Brutos, que tuvo una variación del 131% en el período analizado. De esta manera, alcanzó su nivel más alto de presión tributaria, desde que fue creado. También subieron Sellos (136%), seguidos por los impuestos a la propiedad inmobiliaria rural de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.

Según la Rural, Ingresos Brutos es el tercer impuesto en recaudación: representa el 4% del PBI cuando, en 2002, era menos de la mitad (1,7%). Sólo es superado por dos tributos nacionales: IVA (7,1% del PBI) y Ganancias (5,4%).

En los últimos 15 años se vivió una importante expansión de este impuesto, a raíz de reformas escalonadas que determinaron que hoy Ingresos Brutos tenga una participación del 75% en la recaudación de las provincias, cuando en 2002, lo hacía en un 58%. “Entre las medidas provinciales que llevaron a este crecimiento están: la quita de exenciones a las actividades primarias, el aumento de las alícuotas y las alícuotas diferenciales por facturación y por radicación, que terminaron en la creación de Aduanas Internas”, detalló Ezequiel de Freijo, analista del IEEyNI y autor del informe.

“Este es un tributo altamente distorsivo, y su elevado aumento de la presión fiscal está generando fuertes pérdidas de eficiencia sobre la actividad económica. Tiene efecto cascada, por eso, en el caso de la carne, puede llegar a representar entre el 7% y el 11% del valor final del producto, según cada provincia”, aclaró De Freijo.

Si bien en algunas provincias, la actividad agropecuaria está exenta del pago de Ingresos Brutos, el productor termina absorbiendo ese impuesto cada vez que compra insumos, contrata servicios de flete, o cualquier otra transacción. Como no puede transferir a sus precios el costo de este impuesto, en algunas provincias la incidencia de Ingresos Brutos en la producción agropecuaria termina siendo mayor que el promedio de impacto en el resto de los sectores de la economía.
fuente: CONTEXTO

El Siglo Web

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Redacción de El Siglo Web - Independencia en casa - AÑO 2017

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