PSICOLOGÍA: “La gente cuando se siente poderosa se expande, se hace más grande”

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La estadounidense Amy Cuddy ofreció en 2012 una charla TED que, con 43 millones de vistas, sigue siendo la segunda más vista de la historia de la plataforma.
Este dato deja entrever el enorme interés que suscita el tema elegido por esta psicóloga social y profesora de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard para su charla: el lenguaje corporal y cómo influye en nuestra forma de ser, así como en la vida cotidiana y profesional.
Cuddy estuvo esta semana en Silicon Valley, California, para asistir al encuentro de la temporada de 100 Mujeres organizado por la BBC en el corazón tecnológico de Estados Unidos.
Su especialidad, el lenguaje corporal y la dinámica del poder, encajó perfectamente en la discusión sobre la proyección de la mujer en el competitivo mundo de las corporaciones que se produjo durante el evento.
Mira la charla TED de Amy Cuddy *
Unos días antes de la cita californiana, BBC Mundo invitó a los lectores a que le enviaran a Cuddy sus preguntas sobre el lenguaje corporal.
Estas son las respuestas a algunas de ellas. ¡Gracias a todos los que participaron en nuestra convocatoria!
Línea
¿Cómo se puede subir la autoestima y la confianza corporalmente? (Miguel Gutiérrez, Bogotá, Colombia)
Primero quisiera aclarar que, en lo que realmente se concentra mi trabajo, es en la confianza en uno mismo en situaciones estresantes. Creo que, con el paso del tiempo, gradualmente, esto conduce a un aumento general de la confianza.
Pero me centro en momentos concretos porque enfocarte en aumentar tu confianza de forma permanente, en un sentido amplio, es algo abrumador.
Lo primero es identificar la situación que nos hace sentir inseguros o con baja autoestima.
Me refiero a situaciones a las que te enfrentas con una pesada sensación de temor y ansiedad, en las que te sientes ansioso, distraído y preocupado por lo que los demás piensan de ti, y que después te dejan con una idea amarga por no haber mostrado realmente quién eres.
Antes de plantearte un cambio radical de postura, es aconsejable que reconozcas cuáles son esos momentos que te desafían más.
¿Qué métodos sugiere para mejorar el lenguaje corporal? (Carlos José Chavarria, Ciudad Barrios, El Salvador)
Abrir el pecho, estirar la espalda y echar los hombros hacia atrás, retirar los brazos del torso y asegurarte de que no te estás encogiendo en ti mismo, que no te tocas la cara o el cabello, ni cubriéndote el cuello. Esta última es la postura que refleja menos poder porque básicamente te estás protegiendo de ser agarrado por la garganta.
La gente cuando se siente poderosa se expande, ocupa mucho espacio, se hace más grande.

Piensa en el gesto de victoria que hace un deportista cuando cruza primero la línea de meta: eso es lo que hacen las personas cuando se sienten poderosas y es lo opuesto a la indefensión.
Eso es lo que quieres hacer antes de una situación estresante: expandirte, ocupar espacio y hacer ver que acabas de ganar. Eso hará que te sientas más poderoso y en control.
Soy una mujer joven que mide 1,50, manejo una oficina pequeña y, por más que me esfuerce en proyectar mayor carácter, siento que me perciben como si fuera menor y me dicen Andreíta. Procuro ser amable, pero me gustaría proyectarme con más fuerza (Andrea Ospina, Bogotá, Colombia)
Algo que encuentro interesante sobre la altura es que, cuando las personas se sienten poderosas, creen que son más altas. No digo que sea algo literal, que si mides 1,50 te creas que mides 1,55, sino en comparación con otras personas.
En cuanto a consejos prácticos, algo que hace sentir bajas a las personas es estar muy cerca de alguien y mirarle hacia arriba. Recomiendo que las personas más bajas dejen un espacio más amplio respecto a su interlocutor, para mirarse de forma más directa.
También sugiero tener reuniones sentados para que la diferencia de altura sea menor. Incluso puedes levantar tu silla. Eso sí: asegúrate de que los pies toquen el suelo porque, si no, te sentirás como una niña en una silla gigante.

En general diré que, aunque la altura puede ser una ventaja, conozco muchas personas poderosas y exitosas que no son altas. Simplemente no piensan en su altura.
Y una cosa más: creo que debes empezar a hacer lo mismo con tus colegas. Llamarles, por ejemplo, “Carlitos”. También puedes hacer bromas o comentar que los animales pequeños viven más tiempo y se mueven mejor. Hay muchas ventajas de ser pequeño que a menudo olvidamos.
¿El simple cambio de postura corporal ya hace un cambio a nivel cerebral? (Viviana Moreno, Villavicencio, Colombia)
Cuando estamos estresados, caemos en posturas de indefensión, de colapso. Nos envolvemos en nosotros mismos, nos tocamos la cara y el cuello, jugamos con las joyas o con el pelo, encogemos los hombros, cerramos el pecho, respiramos de forma más superficial.

Todas estas son reacciones que humanos y otros animales tienen cuando están asustados, cuando sienten que van a ser atacados por un depredador.
Esto no sólo envía una señal a los demás sino a nosotros mismos. Tu mente recibe un mensaje, a partir de tu lenguaje corporal, de que puedes estar en una situación amenazante, en riesgo de ser atacado por un tigre.
La realidad es que no es así, pero no hemos evolucionado más allá de la respuesta de lucha o huida. El cambio a una posición más poderosa le envía un mensaje al cerebro, sin duda.
¿Cómo nuestra postura afecta las hormonas? (Andrea Quiroga, Quilpue, Chile)
La parte dedicada al efecto de la postura en las hormonas es la más frágil de mi trabajo.
En una investigación realizada en 2008, encontramos una relación entre la postura y los niveles de testosterona y cortisol. En un estudio anterior sobre la postura expansiva de yoga, que se conoce como “la cobra”, se constataron los mismos efectos.
Sin embargo, dos estudios posteriores no replicaron los datos. Tampoco los contradijeron, pero no los confirmaron.
Por supuesto es decepcionante que los resultados del estudio de 2008 no se pudieran replicar, pero creo que hay componentes que desconocemos.
Estoy más interesada en observar elementos como la respiración y cómo el hecho de abrir el pecho desencadena una sensación de relajación. Esto llega a tu sistema nervioso, que le dice a tu cuerpo que no estás en modo lucha o huida sino descanso y digestión.
¿Cómo se puede superar el miedo escénico? (Yazmin Martínez, Bogotá, Colombia; Reynaldo Duran Villafaña, Bonao, República Dominicana).
Cuando las personas con miedo escénico están ante el público, son muy conscientes de su ansiedad y se repiten a sí mismos lo nerviosos que están.
Estudios muestran que, cuando le dices a la gente que cambie la ansiedad por emoción, y que en lugar de decir: ‘Estoy asustado, estoy nervioso’, se repita ‘Estoy emocionado’, el desempeño es mucho mejor.
Cuando las personas se dicen a sí mismos que hay que calmarse, todo eso de mantener la calma, se vuelve en su contra, porque cuando estás ansiosos, generalmente no puedes modificar el nivel de excitación.
No te puedes calmar, tu cuerpo está excitado. Pero puedes cambiar la balanza de lo negativo a lo positivo.
Lo primero y más importante es reconocer las situaciones que nos estresan y nos producen ansiedad para saber cómo enfrentarlas”.
Dite que estás emocionado, que además es realmente lo que le está pasando a tu cuerpo.
¿Qué libros recomienda para aprender sobre lenguaje corporal? (Daniel Burrola, Chihahua, México)
No son exactamente obras exclusivas sobre el lenguaje corporal pero son lecturas que recomiendo.
Tapa del libro de Amy Cuddy (crédito: Seven Dials)Derechos de autor de la imagenSEVEN DIALS
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En 2015 Cuddy publicó “Presencia: cómo llevar tu yo más audaz a los retos más grandes”.
La primera que se me viene a la cabeza es Quiet, de Susan Cain. Tribe, de Sebastien Junger, está muy bien escrito y argumenta que la sensación de comunidad ayudó a la humanidad y es algo a lo que aspiramos. Es fascinante.
Y cómo no leer a Jesmyn Ward, una novelista y poeta estadounidense que, tiene una visión muy interesante sobre la raza en la cultura estadounidense y escribe muy bonito. Su libro más reciente, Sing, Unburied, Sing, es ficción pero enseña mucho sobre las personas.
[Cuddy no lo menciona pero en diciembre de 2015, ella publicó Presence: Bringing Your Boldest Self to Your Biggest Challenges, que en español se traduciría como “Presencia: cómo llevar tu yo más audaz a los retos más grandes”.]
¿Es posible, a partir de la comunicación no verbal, persuadir a alguien para que tome una decisión o emita una opinión? (Adrian Giraldo Restrepo, Bogotá, Colombia)
La curiosa enseñanza sobre cómo ser persuasivo es que tienes que dejar de intentar serlo. Esa actitud desencadena una dinámica en la que tú eres el actor y la otra persona es el recipiente u objeto.

Eso no funciona porque lo único que haces es centrarte en lo que estás diciendo.
El truco para ser influyente con la comunicación, paradójicamente, es callarse y escuchar. Tienes que asumir que no tienes todas las respuestas y escuchar no es sólo un acto de generosidad, sino un acto que te llevará a recopilar información útil.
Es una estrategia: vas a entender qué es lo que la otra persona sabe sobre el tema, cuál es su opinión y esto te dará más datos y te llevará a establecer una relación de confianza.
El camino para ser influyente es escuchar de verdad y saber que no estás cediendo poder al hacerlo”.
Si te presentas como fuerte y dominante, eres una amenaza. Si actúas con seguridad pero dispuesto a generar confianza, tu fuerza se convierte en un regalo y no en una amenaza.
El camino para ser influyente es escuchar de verdad y saber que no cedes poder por hacerlo. No estás renunciando a tu capacidad de hablar o tener influencia: estás haciendo algo que terminará por ser más influyente.
FUENTE: BBCMUNDO

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Redacción de El Siglo Web - Independencia en casa - AÑO 2017

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