Tras un debate con violencia, Cambiemos avanzó con la reforma previsional en Diputados

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Fue al cabo de una discusión caótica por la presencia de jubilados que coparon la sala de reuniones. Triaca y Dujovne intentaron defender entre gritos el proyecto oficial, que se votará la semana que viene. El bloque Justicialista no se pronunció y hay dudas sobre el grado de apoyo.

Hubo gritos. Hubo insultos. Hubo pancartas y hasta brotes de violencia. Nada impidió que Cambiemos cumpliera con el objetivo que fue a buscar este martes al plenario de comisiones: alzarse con el dictamen de la reforma previsional para votarlo la semana próxima en el recinto. El oficialismo se valió de sus propios legisladores y un puñado de aliados para avanzar con el proyecto y crece la tensión por las dudas del bloque Justicialista, que resolvió no pronunciarse.

Sobre 80 integrantes de las comisiones de Presupuesto y de Previsión Social, Cambiemos consiguió 39 firmas, gracias al apoyo de la santiagueña Norma Abdala de Matarazzo (Frente Cívico) y cuatro miembros del interbloque Argentina Federal: el tucumano José “Mellizo” Orellana, el misionero Jorge Franco, el cordobés Paulo Cassinerio y el chaqueño Juan Mosqueda, único presente del BJ.

La reunión se desbordó por la presencia de jubilados y dirigentes sindicales que coparon la sala del segundo piso del Anexo C para intentar frenar la iniciativa. En las calles, las voces en contra se multiplicaron en una manifestación con corte de uno de los carriles de la calle Rivadavia. Pero al cabo de casi ocho horas de un debate bajo tensión extrema, Cambiemos ya hacía números pensando en el recinto.

Los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne, y de Trabajo, Jorge Triaca, esbozaron una defensa de la reforma jubilatoria con gráficos que quedaron en un segundo plano. El flamante presidente de la Comisión de Previsión, Eduardo Amadeo (Pro) se esforzó por contener la furia, pero fue el blanco más recurrente de las críticas. “¡No tenés cara!”, le reprochaban una y otra vez los jubilados presentes.

“¡Esto no es el palco de Plaza de Mayo, es el Congreso de la Nación!”, se defendió el macrista. Minutos después, el jefe del bloque, Nicolás Massot estallaba en ira contra el kirchnerismo. “¡Ustedes prendieron fuego la casa y hoy se quejan del olor a humo! ¡Las jubilaciones se han pagado con una máquina de hacer billetes o con la toma de deuda permanente”, exclamó el diputado, y remató: “¡Vamos juntos a Ezeiza y a Marcos Paz y pidamos por la guita!”.

Al inicio del encuentro, Triaca marcó la necesidad de “fundamentar la propuesta hablando de la sustentabilidad del sistema previsional, no sólo mirando esta generación sino las generaciones futuras”. A su vez, destacó las “enormes conquistas de los últimos meses a partir del diálogo” y señaló que “para discutir se requiere madurez”.

Por su parte, Dujovne dijo estar “protegiendo” a los jubilados con la nueva fórmula y cargó contra la gestión anterior por “la mentira que llevaron adelante con los índices”, que dificultaba el cálculo del haber. Emilio Basavilbaso, ubicado a a pocos asientos a su izquierda, casi no intervino en el debate.

Desde el Frente para la Victoria-PJ, Agustín Rossi y Cristina Álvarez Rodríguez intentaron apaciguar el enojo de los jubilados presentes. Mientras tanto, se sucedían discursos de dirigentes en contra de la reforma, entre ellos Sergio Palazzo, secretario general de la Asociación Bancaria; Sonia Alesso, de CTERA; y Leonardo Fabre, de APOPS.

“No usen de excusa las economías provinciales. Los diputados no representan a los gobernadores; representan al pueblo que los votó”, advirtió Alesso, de las más aplaudidas. También pasó por el plenario el líder de SUTEBA, Roberto Baradel.

La vocera del Frente Renovador en temas previsionales, Mirta Tundis, explicó que “si la reforma se aprueba, los jubilados recibirán casi 700 pesos menos de aumento”. “El Gobierno dice que va a haber otros aumentos, sí, pero serán sobre una suba devaluada. No habrá relación entre los incrementos jubilatorios y el resto de los servicios”, lamentó.

A su vez, dio un mensaje a sus pares de la oposición: “Una cosa es no acompañar, votar en contra y decir que no, y otra cosa, es hacer grandes discursos en contra y luego abstenerse. Es darle un guiño al Gobierno y un sí a la reforma”.

La reforma previsional obtuvo media sanción en el Senado el pasado 29 de noviembre, con 43 votos afirmativos, 23 negativos y tres abstenciones. De acuerdo a las modificaciones incorporadas, la fórmula para la actualización de los haberes jubilatorios y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) se calculará en un 70% en base al índice inflacionario y un 30% según el nivel de variación salarial.

fuente: elparlamentario

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Redacción de El Siglo Web - Independencia en casa - AÑO 2017

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