Inseguridad: Bandas de ladrones pirañas en motos dominan las calles de Villa Urquiza

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“A mi hijo lo agarraron entre ocho tipos en la puerta de casa, para robarle la mochila. Tenían ‘puntas’. Lo salvó un vigía del barrio que hizo tiros al aire. Entonces escaparon. A uno lo agarraron entre los cuidadores y los vecinos que salieron a la calle. Todos tenían mucha bronca y le dieron una golpiza. Él decía que era colombiano. Luego llegó el 911 y se lo llevó”. Así describió Fátima Gómez el violento asalto que sufrió, en la noche del martes, su hijo de 21 años.

Ese ataque que sufrió el joven estudiante encendió las luces de alarma entre los habitantes de la zona, quienes se valieron de la red social Whatsapp para contar ese caso y otros que se registran a diario.

El estudiante regresaba caminando a su casa luego de bajar de un interno del ómnibus 101 en calle Bolivia. Por la tarde había asistido a clases de la carrera de traductor de inglés que cursa en un instituto terciario del centro.

“Lo atacaron cuando estaba por abrir la puerta. Al ver que lo estaban por asaltar, mi hijo sacó la llave y retrocedió para evitar que intentaran ingresar”, contó Fátima, quien atiende una forrajería en la misma propiedad.

“Los otros huyeron corriendo hacia el este y se ocultaron detrás de las vías. Ya hubo otros casos parecidos. Para poder estar tranquilos tenemos que vivir encerrados y hacer todo un operativo de seguridad cada vez que vamos a salir o entrar a casa”, se lamentó.

Ataques “piraña”

Escenas como esas se repiten a diario en Perú y República del Líbano, cuentan los vecinos de Villa Urquiza. En esa esquina la jurisdicción se divide. Hacia el oeste, comienza el barrio El Bosque; y hacia el este, “El Chivero”. La avenida República del Líbano sería la “frontera” entre las seccionales 6ª y 5ª.

De acuerdo a esos testimonios, quienes residen o trabajan en esa barriada deben soportar constantes ataques de los denominados “pirañas”. Se trata de asaltos cometidos por grupos de jóvenes que se movilizan en varias motos y recorren la zona hasta que encuentran una víctima, preferentemente en las paradas de colectivos y en las calles desoladas, a la siesta o de noche.

Norma Nieva atiende su carnicería con las puertas cerradas y entre rejas. Desde hace 20 años tiene un negocio en Perú al 1.400. “Hay asaltos todos los días; para los vecinos es una situación muy difícil. Nos atacan entre varios y se roban todo”, explicó. “El barrio es inseguro y da miedo. Dejé de tomar colectivos y salgo a la calle cuando el taxi ya está en la puerta”, agregó.

“Tenemos que trabajar entre rejas porque la inseguridad se agravó. A algunos ladrones los tenemos identificados porque ya asaltaron a varios vecinos. Atacan a la noche y a la siesta, porque muchas calles están desoladas”, contó Ariel, dueño de una despensa.

“Lo que más nos angustia es pensar que pueda ocurrirles algo a nuestros hijos. Ya no se puede esperar tranquilamente el colectivo a la mañana temprano, porque quedás muy expuesto”, añadió Mariela, otra vecina.
fuente: contexto

El Siglo Web

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Redacción de El Siglo Web - Independencia en casa - AÑO 2017

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