El presidente Fernandez apura la emergencia económica en el Congreso para reasignar partidas

El presidente Fernandez apura la emergencia económica en el Congreso para reasignar partidas

  12 Dic 2019  

Ingresará el lunes por Diputados y permitiría también redefinir la política tarifaria. Tratarán también la emergencia alimentaria y sanitaria. Confía en aprobarla con los aliados y que el Senado las sancione rápido. Intiman a jueces para confirmar qué diputados juran.

El Congreso se reactivará la semana próxima con el tratamiento en Diputados de la ley de emergencia económica, que habilita al presidente reasignar partidas del presupuesto, aumentar impuestos o retocar las tarifas de servicios públicos sin pasar por el filtro parlamentario.

Alberto Fernández enviará el proyecto el lunes acompañado de otros dos similares, como son la emergencia social y la sanitaria, con el objetivo de aprobarlos el miércoles en el recinto y enviarlos al Senado para que sean sancionados antes de fin de año, con la mayoría sólida controlada por Cristina Kirchner.

Así lo acordó Sergio Massa con el jefe de Gabinete Santiago Cafiero y la secretaria legal y técnica, Vilma Ibarra; y luego se reunió con los jefes Máximo Kirchner (Frente de Todos) y Mario Negri (UCR) para consensuar una agenda.

En una señal dialoguista, el lunes algunos ministros recibirían a jefes opositores para acercar posiciones.

Juntos por el Cambio no quiere aumentar la facultad de Alberto para reasignar partidas del presupuesto ni sumar impuestos. Massa puede llegar a la mayoría con aliados.

La emergencia económica la había confirmado temprano Cafiero en declaraciones radiales, pero los jefes del Senado creían que llegaría primero a esa Cámara. No fue así y optaron por iniciar el tratamiento en Diputados, donde el reglamento permite llamar una sesión especial con un dictamen emitido unas horas antes.

Y así será: el martes a la tarde se realizarán plenarios de las comisiones de legislación general y Presupuesto y al día siguiente se abrirá el recinto para aprobar las tres emergencias.

La económica es la más polémica y fue creada en 2002, con el gobierno de transición de Eduardo Duhalde que lo obligaba a tomar medidas de urgencia. Pero ningún presidente las quiso eliminar y hasta las ampliaron. La otra manera de modificarlas es a través de decretos de necesidad y urgencia, que sólo pueden ser eliminados con respaldo de las dos cámaras del Congreso, un riesgo que Alberto no tiene.

En Juntos por el Cambio no están decididos a apoyarla si habilita a reasignar más del 5 por ciento del presupuesto, el límite que tuvo Macri este año por una reforma de la ley de emergencia económica sancionada hace dos años.

Tampoco respaldarán una suba de impuestos o de retenciones y mucho menos una suspensión del Consenso Fiscal, que obliga a que las provincias reduzcan ingresos brutos y sellos en las provincias. Lo estarían pidiendo algunos gobernadores.

Massa confía en no necesitarlos. El frente de Todos, coordinado por Máximo, tiene 120 diputados, le faltan 9 para una mayoría propia, y podría alcanzarlo con la neuquina Alma Sapag y los 8 del flamante bloque liderado por el mendocino José Luis Román, e integrado por misioneros, rionegrinos y tres ex diputados del PRO.

La otra ayuda que se espera es la de los 10 diputados del interbloque Federal, creado por Graciela Camaño, presidido por Eduardo “Bali” Bucca (ex candidato a gobernador de Roberto Lavagna), e integrado además por el socialismo y 4 diputados leales al gobernador de Córdoba Juan Schiaretti, quien ya anticipó que no respaldará más retenciones a las exportaciones agropecuarias.

La emergencia sanitaria y social están vigentes y vencen enero, por lo que el debate girará en torno a los niveles de discrecionalidad. Gines Gonzalez García anticipó que la necesita para aplicar el plan contra el sarampión y bajar el costo de importar vacunas.

El miércoles a la mañana Diputados realizará otra sesión temprano para aceptar las 13 renuncias pendientes de quienes migran a cargos ejecutivos y tomerles juras a sus sucesores, que aún no están definidos por una batalla judicial por el cupo de género librada en varias provincias.

Massa había planeado esa sesión para este jueves pero la suspendió por la falta de definiciones en los Tribunales. Preparaba intimaciones a cada juez para que falle cuanto antes o se hagan cargo de trabar el funcionamiento del Congreso.

En el Senado esperan su agenda y armarán las comisiones la semana próxima para responder en tiempo récord. Ayer Llegaría el prometido consejo económico social, acuerdos judiciales y diplomáticos y cualquier otra iniciativa que aparezca estos días. Están dispuestos a ayudar.

fuente: lapoliticaonline

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