El gremio ratificó la continuidad del paro en defensa de los choferes suspendidos, por lo que 13 de las 14 líneas urbanas permanecerán sin servicio. Además, advirtieron que podrían profundizar las medidas desde el lunes. Ciento de miles de usuarios perjudicados.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) de Tucumán resolvió extender el paro de choferes durante toda la jornada de este viernes, por lo que 13 de las 14 líneas urbanas de San Miguel de Tucumán permanecerán sin servicio.
El secretario general del gremio, César González, confirmó que la asamblea decidió sostener la medida en rechazo a las 150 suspensiones aplicadas por la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat).
“Se ratificó la continuidad del paro a partir de las 0”, indicó el referente sindical, y adelantó que durante la tarde del viernes se realizará una nueva asamblea para definir los pasos a seguir durante el fin de semana.
“Si no tenemos una solución, es probable que debamos profundizar las medidas desde el lunes”, anticipó González, quien además destacó la necesidad de defender los derechos de los trabajadores frente al impacto económico que tendrían las suspensiones —que afectarían cerca del 40% de los haberes—.
🔹 Las claves del conflicto
- Suspensión de 150 trabajadores: la medida de fuerza de la UTA surgió en rechazo directo a la decisión de Aetat de suspender a choferes de las líneas urbanas de la Capital.
- Alcance: el paro afecta a 13 de las 14 líneas de colectivos que operan en San Miguel de Tucumán.
- Línea 8, la excepción: la única firma que no se sumó a la medida es Rayo Bus SRL, ya que no aplicó suspensiones a su personal.
- Contexto: el conflicto se enmarca en una serie de tensiones previas entre las empresas prestatarias y la Municipalidad por el funcionamiento del sistema de transporte urbano.
- Reclamos empresariales: desde Aetat sostienen que el municipio, como poder concedente, no garantiza la ecuación económica prevista en la normativa vigente.
- Otros servicios: los recorridos interurbanos y rurales no se verían afectados, ya que las cartas documento solo se enviaron a empleados de líneas urbanas.
- Transporte ilegal: los empresarios acusan al municipio de no realizar los controles necesarios para combatir el transporte informal, incluyendo servicios como Uber Moto.
- Nuevo esquema de financiamiento: Aetat insiste en implementar un sistema de pago “por kilómetro recorrido”, similar al que funciona en Salta, en lugar de depender únicamente de la tarifa.
- Cruces con el municipio: el conflicto se profundizó tras los intercambios entre Aetat y el fiscal municipal, Conrado Mosqueira, quien calificó la postura empresaria como una “actitud extorsiva”. Los dueños de las líneas respondieron acusando al municipio de “inacción” y de provocar el “quebranto del sector”.
- buscan un aumento del boleto, sino un cambio en el esquema de financiamiento que permita cubrir los costos operativos del servicio.


