El abogado Oscar Pedro Guillén advirtió que bajar la edad penal significaría castigar más a los sectores vulnerables. Cuestionó el rol del Estado, las condiciones de encierro y el efecto que podría tener en los jóvenes.
El Gobierno Nacional anunció que en febrero enviará al Congreso un proyecto para bajar la edad de imputabilidad penal a 13 años. El tema genera amplio debate en todo el país, y uno de los que salió a sentar postura fue el abogado penalista salteño Oscar Pedro Guillén.
En diálogo con Que Pasa al Mediodia, Guillén fue categórico: «Bajar la edad de imputabilidad significa subir la frontera de punición, aumentar los castigos y generar un universo más amplio de personas que van a ser perseguidas penalmente por el Estado».
El especialista sostuvo que las estadísticas demuestran que la participación de menores de edad y de extranjeros en delitos es mínima, y que este tipo de medidas impactan sobre los sectores más pobres. «El derecho penal no se distribuye democráticamente, está dirigido al castigo de una sola capa social: la inferior», remarcó.
Guillén también puso el foco en las condiciones de encierro. Recordó su experiencia como ex secretario de Derechos Humanos y su paso por centros de detención: «Son lugares de crueldad, autoritarismo, falta de higiene, piojos, cucarachas y alimentación deficiente. No resocializan, ni reeducan».
Advirtió que, pese a que el proyecto podría plantear un «régimen especial», en la práctica esos chicos terminarán encerrados en el mismo sistema punitivo. «Encerrar a un chico de 13 años en una celda de 2×4 no lo enseña a vivir en libertad. Al contrario, puede ser el inicio de una carrera delictiva».
Para Guillén, el proyecto carece de fundamentos sólidos y va en contra de las recomendaciones de los especialistas en derecho penal: «En un país cada vez más pauperizado, donde la pobreza es un factor criminógeno indiscutible, esta medida no hace más que profundizar la exclusión».
fuente:qpasasalta


