De uniforme y encadenado a las rejas de Casa de Gobierno, el efectivo explicó que actualmente cobra $700.000 y reclamó respuestas urgentes del Gobierno
Este miércoles, un efectivo de la Policía Federal Argentina se encadenó en las rejas de Casa Rosada para denunciar presuntos hechos de «corrupción en la Superintendencia de Transporte» y reclamar mejoras salariales para las fuerzas de seguridad.
El cabo Miguel Ángel Montiel explicó al periodista Fabián Waldman que actualmente se desempeña como cabo auxiliar de la Justicia y que percibe un salario es de $700.000.
El policía denunció “quita de derechos” a los efectivos a través de “planillas fantasmas” y maniobras irregulares con las que “nos sacan del bolsillo”.
Montiel apuntó directamente contra los jefes de la Comisaría Belgrano Norte y la Superintendencia de Transporte de la Policía Federal y, aunque reconoció que los policías no están autorizados para protestar como él lo estaba haciendo, aseguró que ya no iba a callarse.
El cabo de la PFA aseguró que sus superiores se quedan con dinero de adicionales, que en muchos casos, según afirmó, ni siquiera se cumplen.
Por otro lado, resaltó que el salario de los miembros de la fuerza «está bajo» y pidió “que el Gobierno no se olvide de nuestros sueldos”.
«Nosotros damos y somos la seguridad del Estado”, expresó. Y completó: “También nos faltan herramientas y formación”.
De esta manera, el efectivo policial protagonizó un hecho que refleja el descontento en las fuerzas de seguridad por las condiciones de trabajo y la merma en sus salarios.


