La Justicia dictó dos meses de prisión preventiva para el hombre acusado de intentar matar a su pareja tras estrellar de manera intencional la camioneta en la que viajaban junto a sus dos hijas contra una vivienda en la capital tucumana. Durante el hecho, según consta en la acusación, el imputado habría gritado: “Ahora nos matamos todos”.
La medida fue solicitada por el auxiliar Alejandro Andole, siguiendo directivas del fiscal Carlos Sale, y confirmada por el juez Federico Moeykens, quien además ordenó asistencia psicológica para la víctima y la intervención de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (Dinayf).
De acuerdo con la acusación, el episodio ocurrió alrededor de las 17.30 cuando D.P.C. conducía una Toyota Hilux por avenida América junto a su pareja y sus hijas de 17 y 10 años. En medio de una fuerte discusión dentro del vehículo, la mujer abrió la puerta al pasar frente a una garita policial y pidió auxilio. En ese momento, el hombre habría reaccionado con mayor violencia: la tomó de la ropa y del cuello y le pidió que no gritara porque lo llevarían preso.
Dos bicipolicías intentaron interceptarlo, pero el conductor aceleró y huyó por pasaje Houssay hasta pasaje Aragón, donde impactó de manera frontal e intencional contra una vivienda. Según la acusación, tras el choque volvió a intentar matar a su pareja: se abalanzó sobre ella dentro del vehículo y comenzó a ahorcarla con ambas manos. No logró su objetivo por la intervención de sus hijas, que forcejearon para que la soltara.
Vecinos del lugar aseguraron que inicialmente creyeron que se trataba de un accidente. “Si ellas no se metían, estaríamos hablando de un nuevo femicidio”, afirmó Blanca Núñez, testigo del momento posterior al impacto. Otra vecina, Esther Fernández, sostuvo: “Intentar matar a la pareja sin importar que les podía pasar algo malo a sus hijas”.
Durante la audiencia, la mujer aportó nuevos detalles sobre lo ocurrido antes del ataque. Relató que la discusión comenzó cuando estaban en Tafí del Valle y que el acusado la mantuvo encerrada en una casa hasta que emprendieron el regreso. También afirmó que el hombre estaba alcoholizado, versión que habría sido confirmada por estudios toxicológicos realizados tras el hecho. Además, señaló que la relación atravesaba conflictos desde hacía unos tres años, aunque no se separaba por motivos económicos.
El acusado negó la versión de su pareja y aseguró que ella era violenta con él y con sus hijas, aunque no pudo explicar por qué no había denunciado esos supuestos episodios ante las autoridades.
Para la fiscalía, el caso reviste especial gravedad no sólo por el riesgo al que expuso a su familia, sino también a terceros. Según Andole, el imputado circuló a alta velocidad por una zona céntrica y terminó incrustando parte de la camioneta dentro de una vivienda, lo que pudo haber provocado consecuencias aún mayores.
FUENTE:CONTEXTO


