Los investigadores intentarán determinar si «@Gov.eth» actuaba de manera individual o integraba una red más amplia dedicada al cibercrimen internacional.
Un trabajo conjunto entre la Policía Federal Argentina (PFA) y la Policía Nacional de España permitió identificar y localizar al presunto hacker conocido como «@Gov.eth», señalado como responsable de una serie de ciberataques contra organismos públicos, medios de comunicación y bases de datos sensibles de distintos países. La investigación culminó con un allanamiento en Madrid, donde fueron secuestrados dispositivos electrónicos que podrían aportar pruebas clave para la causa. El procedimiento representa uno de los golpes más relevantes contra el cibercrimen con origen en investigaciones argentinas de los últimos años y expone el creciente desafío que enfrentan los Estados frente a organizaciones que operan desde múltiples jurisdicciones.
¿Cómo lograron identificar al hacker vinculado con el cibercrimen internacional?
De acuerdo con la información difundida por el Ministerio de Seguridad Nacional, la investigación fue desarrollada por el Departamento Federal de Investigaciones de la Policía Federal Argentina, que logró establecer la identidad del sospechoso, identificado por las iniciales M.E.T.P., además de reconstruir su actividad digital y localizar el inmueble desde donde presuntamente operaba, en Rivas-Vaciamadrid, España.
Con los elementos reunidos por los investigadores argentinos, la Policía Nacional española ejecutó un allanamiento en la vivienda señalada, donde secuestró teléfonos celulares, computadoras y otros dispositivos informáticos que ahora serán sometidos a peritajes para determinar el alcance de las maniobras investigadas.
¿Qué técnicas de cibercrimen utilizaba el presunto hacker?
Los investigadores sostienen que el accionar del sospechoso combinaba distintas modalidades utilizadas habitualmente por organizaciones dedicadas al cibercrimen.
Entre ellas figura el doxxing, una práctica que consiste en recopilar y difundir datos personales sin consentimiento con fines de intimidación, hostigamiento o exposición pública.
La pesquisa también describe la presunta comercialización de información obtenida ilegalmente mediante bots en plataformas de mensajería, además del aprovechamiento de credenciales previamente comprometidas para acceder a distintos sistemas.
Otra modalidad atribuida al investigado es el defacement, una técnica mediante la cual los atacantes modifican ilegalmente el contenido de sitios web vulnerados para reemplazar la información original por mensajes, imágenes o propaganda.
Según el expediente, algunas de esas intervenciones incluyeron contenidos ofensivos, imágenes generadas con inteligencia artificial y simbología extremista.


