La desigualdad de ingresos continúa siendo una de las principales características socioeconómicas del Gran Tucumán-Tafí Viejo. Los últimos datos difundidos por la Dirección de Estadística de la Provincia muestran que los hogares con mayores recursos perciben ingresos familiares 13,6 veces superiores a los de los sectores más vulnerables. Al mismo tiempo, los indicadores reflejan un cambio demográfico sostenido: las familias son cada vez más pequeñas, producto de la caída de la natalidad, aunque esa transformación no logró reducir la persistente brecha económica.De acuerdo con el informe oficial, los hogares de mayores ingresos registran un ingreso familiar mensual superior a los $ 4.774.107, mientras que las familias ubicadas en el extremo inferior de la distribución perciben, en promedio, $ 350.400 por mes. Ese monto representa prácticamente la mitad del valor de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), indicador que determina el umbral para no caer en la indigencia.
El relevamiento define el ingreso total familiar como la suma de los ingresos individuales de todos los integrantes del hogar, además de aquellos recursos que no pueden atribuirse a un miembro específico. Bajo ese criterio, el ingreso familiar promedio en el principal aglomerado urbano tucumano asciende actualmente a $ 1.672.197 mensuales.
El diagnóstico elaborado por el organismo que conduce Santiago Costa también evidencia fuertes diferencias en el origen de los recursos. En los hogares pertenecientes al decil de mayores ingresos, los ingresos no laborales son tres veces superiores a los registrados por las familias del decil más bajo, mientras que los ingresos provenientes del trabajo alcanzan una diferencia de 46 veces respecto de los sectores más vulnerables.
Otro de los cambios reflejados por las estadísticas es la reducción del tamaño de los hogares. Hace una década, las familias tucumanas estaban integradas, en promedio, por 4,5 personas. Al cierre de 2025, ese promedio descendió a 3,2 integrantes por vivienda, una tendencia vinculada a la marcada disminución de la tasa de natalidad y, en consecuencia, al menor crecimiento vegetativo de la población.
Los datos oficiales indican además que los hogares del Gran Tucumán-Tafí Viejo presentan actualmente un promedio de 3,2 miembros, aunque esa composición varía según el nivel de ingresos. En los deciles de menores recursos, el tamaño medio de los hogares resulta inferior al promedio general.
El contexto económico también muestra el desafío que enfrentan las familias para evitar caer en la pobreza. En la actualidad, un hogar compuesto por dos adultos y dos hijos menores necesita ingresos superiores a $1.258.000 mensuales para cubrir el costo de la Canasta Básica Total (CBT), que incluye alimentos y otros gastos esenciales para la vida cotidiana.
Mientras tanto, el debate sobre la evolución del poder adquisitivo incorpora otra variable: la comparación internacional medida en dólares. En los últimos meses, el Gobierno nacional destacó el incremento de los ingresos expresados en esa moneda como un indicador de recuperación económica. Sin embargo, la consultora Focus Market advierte que ese promedio nacional esconde profundas diferencias regionales.
Según explicó su director, Damián Di Pace, mientras en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el ingreso diario promedio equivale a unos U$S 25, en el norte argentino no alcanza los U$S 9. De igual manera, el promedio nacional de U$S 671 mensuales oculta disparidades que impactan directamente sobre el acceso a bienes y servicios básicos como salud, educación y alimentación, dependiendo del lugar de residencia.
A partir del análisis conjunto de los datos del Censo Nacional 2022 y de la información de ingresos relevada por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el economista Mario Koltan elaboró una aproximación sobre la composición socioeconómica de la población tucumana.
Según esa estimación, la clase alta representa apenas el 2% de los habitantes de la provincia, unas 35.000 personas, integrada principalmente por grandes empresarios, empresarios y ejecutivos de compañías.
La clase media alta reúne al 8% de la población, alrededor de 138.000 habitantes, entre quienes predominan profesionales, empresarios medianos y gerentes.
La clase media comprende al 20% de los tucumanos, aproximadamente 346.000 personas, e incluye empleados calificados, docentes, comerciantes y técnicos.
Por su parte, la clase media baja representa el 25% de la población, unas 432.000 personas, integrada principalmente por trabajadores formales con ingresos limitados y jubilados.
Finalmente, la clase baja concentra al 45% de los habitantes de Tucumán, equivalente a unas 779.000 personas, segmento en el que se encuentran hogares pobres, vulnerables, trabajadores informales y familias de bajos ingresos.
Los indicadores oficiales muestran así un escenario en el que la desigualdad continúa siendo uno de los principales desafíos económicos de la provincia. Aunque la estructura demográfica experimenta cambios y los hogares son cada vez más pequeños, la distancia entre los sectores de mayores y menores ingresos permanece prácticamente inalterable y sigue condicionando las oportunidades de una parte significativa de la población tucumana.
fuente:contexto


