Sus amigos Lo golpearon en la cabeza con un hierro hasta matarlo

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La víctima estaba reunida con sus asesinos

Sobre un tronco ubicado en la calle de ripio, de espaldas al inmenso descampado que da hacia el oeste, una mujer y su hija más chica, de alrededor de un año, miraban a seis efectivos de Infantería que custodiaban una casa. En el patio de esa humilde vivienda estaba el cuerpo del esposo de la mujer, y padre de la niña y de otros tres chicos más. Según se estima, Carlos Miguel Díaz (27) fue asesinado a golpes en la cabeza con un hierro.

Según la versión que recogió la Policía, Díaz estaba desde temprano con los dueños de la casa, compartiendo bebidas alcohólicas. “Parece que estaban tomando, y cuando él se iba, le quisieron pegar con un ‘fierro’ para sacarle la moto. Estaba todo hinchado, le salía sangre por la boca”, lamentó su padre, Julio Díaz, mientras esperaba que terminaran las pericias. Al salir de la medida, el fiscal Washington Navarro Dávila comentó que la víctima tenía dos fuertes golpes, en la cara y en la frente.

Al parecer, el homicidio ocurrió alrededor de las 14. El cuerpo del hombre quedó tirado al lado de un carro. Los dueños de casa, unos cinco hombres que están siendo buscados por la Policía, se dieron a la fuga. El macabro hallazgo fue advertido por un adolescente de 15 años.

El hombre asesinado, según su padre, trabajaba en una cooperativa y tenía cuatro hijos pequeños, de los cuales una tiene una discapacidad. “No sé por qué estaba con ellos, él no era amigo de esa gente”, comentó, al tiempo que unas 100 personas se arremolinaban en la casa para seguir de cerca el trabajo investigativo.

Su hermana, Carmen Díaz, dijo que la víctima no sólo recibió golpes en la cabeza, sino también en todo el cuerpo. “Los asesinos son seis personas”, concluyó. Luego recordó que no es el primer hermano que le asesinan. “En agosto se van a cumplir 15 años. Lo mataron para robarle la bici en la Costanera”, lamentó.

Según los primeros alertas que se emitieron de forma interna en la Policía, se pidió la presencia de Infantería en el lugar porque los ánimos estaban caldeados. Sin embargo, cuando LA GACETA llegó al lugar, todo estaba tranquilo. “Es la primera vez que los veo venir. Los vecinos piden a gritos que venga la Policía y luego les tiran piedras para que se vayan”, comentó uno de los curiosos de la escena.

Mientras el personal de Criminalística y los forenses intentan determinar cómo pasó todo, los efectivos de la comisaría 12° y de Homicidios quedaron a cargo de la búsqueda de los asesinos.

fuente: la gaceta

El Siglo Web

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Redacción de El Siglo Web - Independencia en casa - AÑO 2017

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