
La bodega Los Amaichas, la única en América Latina gestionada por una comunidad indígena, incorporó la Marca Tucumán y la aplicará en las etiquetas de sus vinos. De este modo, el emprendimiento se sumó a las 300 firmas comerciales y organizaciones que poseen el sello territorial, que administra el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP).
“En nuestra economía, que es social y solidaria, la etapa de comercialización es la que se nos hace más difícil, sin embargo este sello de distinción ayudará en ese proceso”, destacó el cacique de la comunidad originaria de Amaicha y delegado comunal, Eduardo Nieva.
El acto de entrega del sello de distinción se concretó en las instalaciones de la bodega comunitaria, ubicada en el kilómetro 115 de la Ruta 307, en Amaicha del Valle. Allí, Nieva y el gerente general del IDEP Tucumán, Roberto Martínez, firmaron el acta de otorgamiento de la licencia. En la ceremonia también estuvieron presentes el coordinador de la Marca Tucumán, Marcos Soria, y la empresaria, Sonia Mochón de Avilés, integrante del Consejo Asesor de la marca provincia.
Es la bodega tucumana número 11 que obtiene la distinción. “Esta planta tiene la particularidad de ser la única del país administrada por una comunidad indígena”, dijo, por su parte, Martínez y remarco que “para la Marca Tucumán es un hito importante, porque es sumar un porcentaje altísimo, el 90% de la producción vitivinícola están bajo la marca y eso nos permite promocionar este producto”.
La bodega Los Amaichas genera empleo para 40 familias que viven en distintas localidades del Valle Calchaquí, y que se dedican a la producción de las uvas malbec y criolla, utilizadas en el proceso de elaboración de las dos variedades de vino tinto que comercializa la bodega. La capacidad de fabricación de las instalaciones es de 50.000 litros y los dos vinos se comercializan mediante una única etiqueta identificada como Sumak Kawsay, que en lengua indígena significa “Buen vivir”.
Nieva destacó que “el producto está teniendo lugar en la actividad vitivinícola y es totalmente competitivo en el mercado de los Valles y de Argentina”. Añadió que “la experiencia puede ser un espejo para otros productos que están en Amaicha, como las artesanías, el pimentón, las especias, la quinoa y otros productos de la zona que podrían llevar la marca regional, para mejorar la economía de las familias del Valle Calchaquí”.
“Hoy nos sentimos parte del circuito productivo de la provincia, porque estamos acompañados por el Estado; en ese sentido, sabemos que en cuanto a la venta y producción siempre vamos a contar con ayuda especial”, concluyó Gabriela Balderrama, la encargada de la bodega.